Renacimiento Gótico

Odinismo

Lugares de Culto en el Odinismo

Escrito por renacimientogotico 08-10-2015 en Religión. Comentarios (0)

En la entrada de hoy voy a hablar brevemente sobre los lugares en los que se suele desarrollar el culto odinista. Después de 1600 años de cristianización de Europa, la idea que mucha gente tiene sobre la celebración de un culto es acudir a un templo, entendido como un edificio lo más suntuoso posible para mostrar la majestad de Dios y una ceremonia reglada, estandarizada y con un ministro que la dirige siguiendo meticulosamente unos pasos, leyendo en un misal lo que ha de decir en cada momento. Esa es la idea que tenemos asociada al cristianismo, que nace en Oriente y como tal copia el ceremonial oriental y una concepción de los dioses como seres superiores, distantes y todopoderosos a los que hay que obedecer y postrarse con temor ante ellos. Las religiones del Próximo Oriente son religiones de Estado, ligadas a una casta sacerdotal diferenciada del resto de la población. El ceremonial por lo tanto responde a esa concepción y es el que tienen religiones como el cristianismo y el islam, pero resulta totalmente ajeno a la concepción tribal europea.

Era Ancestral

Como siempre nuestros antepasados son nuestro punto de referencia a la hora de pensar cómo ha de llevarse a cabo el culto y en qué lugares, sin perder de vista que vivimos en un tipo de sociedad muy diferente a la que conocieron nuestros ancestros y hemos de adaptarnos a ella. Conocemos bastante bien como era el culto en el mundo grecolatino, pero por desgracia la información no es tan abundante con respecto a los pueblos celtas, germanos, eslavos… en definitiva, a aquellos cuya organización no era estatal sino tribal. No debemos perder de vista que la raíz espiritual de nuestra fe se remonta a miles de años atrás, por lo que la relación con los Poderes Sagrados que han tenido nuestros ancestros ha variado mucho a lo largo del tiempo. Tomamos, como en tantas otras cosas, la Era Vikinga como referencia, pues fueron los pueblos escandinavos los últimos en ser cristianizados y es en los países nórdicos donde más vivo están el folclore y las viejas tradiciones.

No obstante, es poco lo que se sabe a ciencia cierta sobre el culto en aquella época y debemos asumir que en el siglo XXI en el que nos encontramos nuestras circunstancias son diferentes y que aunque miremos a nuestros antepasados y tratemos de ser fieles a su espíritu y mantener la esencia de lo que hacían, nuestra manera de rendir culto hoy ha de responder también a nuestra propia experiencia, a nuestra intuición, al ensayo y error de aquello que nos resulta provechoso y sobre todo a lo que nos pide el corazón. Cuando hacemos un ritual ponemos nuestra alma en él, es más importante que sea sincero y de corazón antes que qué sea muy parecido a como lo hacían hace siglos nuestros antepasados. Miramos la historia como una referencia pero el odinismo es una religión viva y como tal debemos, manteniendo siempre la esencia, inventar en nuestros rituales y hacerlos a nuestro gusto. Para aprender sobre cómo era el culto en época vikinga recomiendo el libro de Laia San José Beltrán Quiénes fueron realmente los vikingos, que dedica un capítulo a esta cuestión.

Lugares Sagrados

Cuando los cristianos se convirtieron en religión de Estado en el Imperio Romano no pudieron simplemente cristianizar los templos paganos griegos y latinos porque no eran grandes centros de culto, eran más bien relicarios donde se guardaban las estatuas de los dioses. El culto se realizaba al aire libre. Si esto era así en una sociedad tan estatal como la grecolatina, con más motivo lo fue en el norte. Las religiones nativas europeas, entre ellas el odinismo, tienen una base fuertemente animista y de culto y simpatía por la naturaleza, así es que el culto se lleva a cabo en espacios naturales. Los grandes templos (como las catedrales o mezquitas hoy en día) son sobre todo un fenómeno urbano. Además del componente religioso, son un monumento que se erige la propia ciudad a sí misma como motivo de orgullo y para mostrarle su grandeza a otras ciudades. Por lo tanto en un ambiente rural o pagano, no tiene tanta proliferación este tipo de construcciones y los odinistas preferimos honrar a nuestros dioses en el campo. Para nosotros un es un espacio natural sagrado, un bosque, un río, un lago… para nosotros estos lugares constituyen un santuario. Tendrían especial importancia las cuevas, que desde la Prehistoria se han usado con una finalidad religiosa. Las cuevas son buenos emplazamientos para todo lo que tenga que ver con el chamanismo y la magia, pues son como adentrarse en las entrañas de la Tierra y sentir el abrazo de Nerþus en su interior.

Altares

Una arboleda, un bosque, un río, un lago… pueden ser lugares sagrados o santuarios naturales, pero además de estos, nuestro pueblo ha edificado monumentos megalíticos desde época ancestral. La palabra hörgr hace referencia desde a una gran piedra que puede servir de altar y como lugar para realizar los sacrificios, hasta un dolmen, un túmulo o cualquier otra construcción o montículos de piedras. Estos lugares se encuentran también al aire libre.

Recintos Sagrados

Se trata de espacios sagrados acotados en la naturaleza. En la actualidad es difícil mantener estos lugares por el vandalismo y la falta de respeto que mucha gente tiene cuando sale al campo, pero en la Antigüedad había espacios cercados con bastones de avellano llamados garðr. Su función es más o menos la misma que los lugares megalíticos, acotar el espacio en el que se suelen llevar a cabo los rituales. En cualquier ritual lo primero que se hace es consagrar el espacio con el ritual del martillo para santificarlo, atraer a los buenos espíritus de la naturaleza y ahuyentar a los que nos son hostiles. Un recinto de este tipo estaría ya consagrado permanentemente, así es que estos lugares son como un pedazo de Asgard en medio de Midgard. Para mantener un lugar así en la naturaleza, en el que podrían colocarse estatuas de madera de los dioses, sería necesario un respeto en la sociedad que, sencillamente, hoy no existe.

Hof

Es lo más parecido a un templo que hay en el odinismo pero más que como un templo en el sentido que estamos habituados hay que entenderlo como una granja comunitaria, un Gran Salón comunal. El cristianismo convirtió en iglesias las antiguas basílicas romanas, que eran centros de reunión públicos, que hacían también la función de lonja y palacio de Justicia. La propia palabra “iglesia” deriva del griego ekklesia, que significa “asamblea”. Esto quiere decir que los espacios que hoy denominamos iglesias, los templos cristianos, eran en realidad lugares de reunión comunitarios antes del cristianismo. La palabra parroquia viene del griego παροικία, que significa “cerca de la vivienda”. Eso es lo que tradicionalmente era la parroquia en la Edad Media, un lugar de reunión social y un espacio comunitario, además del sitio donde se llevaba a cabo el culto. En las comunidades alodiales (porque no todo en la Edad Media fue feudalismo) la reunión pública de vecinos, lo que luego sería el concejo municipal, se reunía en la parroquia local. En Castilla La Vieja y el País Vasco es bastante frecuente que las iglesias estén porticadas y pensadas para este uso, incluso hoy en día a las pedanías vizcaínas se les llama oficialmente anteiglesias.

Esto, en la tradición germánica, no es ni más ni menos que la gran sala del caudillo donde se reunía la asamblea de hombres libres, el thing. Este espacio comunitario es el Hof, lugar en el que se rinde culto a los dioses y se celebran algunas festividades en un ambiente familiar, pero además de eso es un espacio comunitario. Un Hof puede ser desde una casa familiar, en la que los abuelos viven y donde se reúnen los hijos y los nietos para ciertas celebraciones, hasta un edificio comunal de un pueblo o un clan.


Religión Nativa Europea: El Odinismo

Escrito por renacimientogotico 29-08-2015 en Religión. Comentarios (0)

He comenzado exponiendo mi idea sobre lo que es Europa y lo que es España porque considero que el primer paso que debe dar una persona es tener clara su identidad, quién es y de dónde viene. Sólo de esta forma se puede tener paz interior y amor propio, teniendo claras las raíces para no perderse en medio de un mundo global que intenta difuminar nuestra cultura y nuestra identidad. El siguiente paso es el espiritual, puesto que nuestra forma de ver el mundo, nuestra moral y nuestro pensamiento en general dependerán de nuestra espiritualidad y del sentido trascendente que le demos a la vida. Incluso el más materialista de los ateos tiene, consciente o inconscientemente, alguna forma de espiritualidad. Por ello, en esta entrada voy a explicar brevemente en qué consiste la fe que profeso, el Odinismo.

Consideraciones Generales

Hoy en día tenemos demasiado interiorizada una idea de religión y de la Divinidad que encaja en la visión de las religiones mayoritarias como el cristianismo, el islam o el budismo. Estas religiones son universalistas y están enfocadas para toda la Humanidad. Sin embargo debemos entender que antes de que las religiones universalistas se propagaran, cada pueblo tenía su propia fe, adecuada a su visión del mundo y a su propia tradición. Las religiones étnicas no aspiran a que toda la Humanidad las profese, al contrario, son un sistema de creencias adecuado para el pueblo que lo ha construido y no encajan en la idiosincrasia y la mentalidad de los demás pueblos.

En este sentido, el Pueblo Europeo, desde tiempos prehistóricos, desarrolló su propia religión nativa, la cual es comparable a las creencias de los nativos americanos, de los pueblos africanos o al sintoísmo japonés. El Odinismo es una expresión de esa espiritualidad nativa, concretamente es la senda espiritual de los pueblos germánicos, que se expandieron por toda Europa y cuyo último vestigio se da en la Era Vikinga. Es por esto que se suelen emplear los nombres nórdicos para referirse a los Poderes Sagrados, pero lo cierto es que es un conjunto de creencias que fue profesado por todos los pueblos germanos y que hunde sus raíces en la religión nativa europea.


Animismo

El rasgo fundamental que define al Odinismo es su base animista. El animismo es la creencia de que todo lo que existe está vivo, posee un alma. La tierra, los ríos, los mares, el viento, la lluvia, los animales, las plantas… y por supuesto, también los seres humanos. Al morir en el plano físico, el espíritu de nuestros antepasados sigue acompañándonos, ligados a nuestra estirpe de sangre y a la tierra. Esta es la base de las creencias nativas de casi todos los pueblos, de ahí nuestra conexión con los ancestros y con la naturaleza. Somos parte de la naturaleza, somos un animal más, y debemos mantener el equilibrio natural para vivir. Así mismo, somos parte de nuestros antepasados y seremos parte de nuestros descendientes, en una larga cadena que nos conecta con nuestro Pueblo. La creencia de que los espíritus guardianes de nuestros ancestros siguen a nuestro lado fue estudiada en los pueblos nativos americanos y se le conoce como totemismo, pues estos pueblos se refieren con la palabra tótem a ese espíritu guardián. En nuestra tradición, ese espíritu protector, que puede adoptar la forma de un animal, recibe el nombre de fylgja.

Multiverso

  Nuestro Universo, del cual sólo conocemos una mínima parte, es el plano de la realidad en el que nos movemos. Es el que podemos percibir con los sentidos, pero nuestros sentidos están limitados a las tres dimensiones en las que vivimos. Cada vez cobra más fuerza la hipótesis de que nuestro Universo no es el único que existe, sino que habría diferentes planos de la realidad, diferentes universos, conectados en un gran Multiverso. La creación de nuestro Universo, el Big Bang, podría ser el resultado del choque de dos de estos universos paralelos. Lo que la moderna ciencia está empezando a vislumbrar, ya lo intuían nuestros antepasados hace miles de años. El mito del Yggdrasil y de los Nueve Mundos nos habla de esto.


Existen determinadas personas capaces de tener una segunda visión que les permite acceder a otros planos en un estado alterado de conciencia que se conoce como trance. Esta segunda visión, en nuestra tradición, se llama Seiðr. La antropología estudió este fenómeno en las creencias nativas americanas y le dio el nombre de chamanismo, puesto que en las lenguas indias se llama chamán a la persona capaz de entrar en un estado de trance y acceder a otros planos de la realidad. En nuestra tradición, la persona (generalmente una mujer) que tiene esta segunda visión recibe el nombre de seiðkona.

Como es arriba, es abajo

  El Odinismo, como casi todas las religiones, se basa en el principio de que una alteración en el Macrocosmos provoca una alteración en el Microcosmos y viceversa. Dicho de otra manera, que todo lo que sucede a gran escala tiene un efecto a pequeña escala y viceversa. Esto lo podemos notar cuando los cambios de temperatura afectan a nuestro estado de ánimo. Desde la estrella más lejana hasta el ser microscópico más cercano, todo está formado por los mismos átomos y en cierta forma, está conectado entre sí pues hace millones de años, toda la materia del Universo estuvo unida. Al igual que el Multiverso es como un árbol en el que todo está interconectado, nosotros mismos también lo somos y podemos potenciar y proyectar hacia fuera un aspecto u otro de nosotros mismos. En el futuro explicaré esto con más detalle, pero baste por ahora saber que cualquier acto que hagamos a una pequeña escala tendrá efecto a gran escala y que cualquier cosa que suceda a gran escala, nos afectará a pequeña escala.

En este principio se basan los rituales. Un ritual es un acto simbólico que llevamos a cabo en el plano natural para sincronizarnos con el cosmos (por ejemplo los ritos estacionales o los ritos de paso, que nos sincronizan con los ciclos naturales de la Tierra y con nuestro propio ciclo biológico como seres vivos). La persona que lleva a cabo el ritual, el sacerdote, recibe el nombre de Goði. Si lo que pretendemos es manipular o producir una alteración en el cosmos de forma sobrenatural, lo que estamos haciendo es un acto mágico, un hechizo. Pero de la magia en el Odinismo ya hablaré más detenidamente en otra ocasión.

Politeísmo

Uno de los rasgos fundamentales del Odinismo es la creencia en muchos dioses. En una futura entrada explicaré cómo concebimos la Divinidad y cómo entiendo yo a los dioses y otros Poderes Sagrados. Por ahora, simplemente quiero referir que en nuestra cosmovisión existen dos tipos de dioses: los Vanir, relacionados con la naturaleza y los ciclos de la Tierra; y los Æsir, que representan conceptos abstractos y fenómenos atmosféricos.

Ética y Moral

Una vez explicadas, a grandes rasgos, las creencias odinistas, el lector puede hacerse la pregunta de cómo afecta todo esto a la vida cotidiana, a la manera de actuar y de comportarse de un odinista. Cada uno vive su espiritualidad a su manera, pero hay ciertos puntos que están consensuados por todos los odinistas, los cuales son:

·  La vida es buena y debe vivirse con valor y alegría.

·  Las personas podemos comunicarnos directamente con los Dioses y la relación con ellos es de hermandad, no de sometimiento.

·  Cada individuo es responsable de sus actos, los cuales tienen consecuencias. Lo que hacemos, regresa a nosotros.

·  Culto y simpatía por la naturaleza, de la que formamos parte.

·  El hombre no necesita salvación, sino libertad para afrontar su destino con coraje y honor.

·  Los seres humanos están conectados con sus ancestros y a su vez seremos parte de nuestros descendientes.

Mediante los mitos, las sagas y las viejas leyendas de nuestro pueblo que nos llegan a través del folclore, nuestros antepasados nos transmiten valores y enseñanzas que aspiramos a tener en nuestra vida diaria. El Odinismo tiene como referencia las Eddas, no como un texto sagrado (como podía ser la Biblia o el Corán) sino como una fuente que nos transmite, junto con otras, la tradición de nuestros antepasados. Uno de los libros que componen las Eddas es el Hávamál, o Discurso del Altísimo, atribuido a Odín, el Padre de Todo. En el Hávamál se dan una serie de consejos para la vida cotidiana, que no debemos entenderlos como mandamientos que si no se cumplen uno va a recibir un castigo, sino como un referente moral. Inspirados en el Hávamál, el Odinic Rite (una organización odinista británica) establecieron las Nueve Nobles Virtudes en los años 70, las cuales son aceptadas por la gran mayoría de odinistas como un referente moral. Estas Nueve Nobles Virtudes son: Coraje, Sinceridad, Honor, Fidelidad, Disciplina, Hospitalidad, Autocontrol/Autoconfianza, Laboriosidad y Perseverancia.

Para saber más

En esta entrada he pretendido dar una visión general del Odinismo, pero si el lector está interesado en profundizar más, recomiendo que visite:

https://asatrufolkassembly.wordpress.com/

http://www.runestone.org/

http://asatru.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81satr%C3%BA

Así mismo, recomiendo acudir a las fuentes históricas, tales como las Eddas de Snorri Sturluson o la Germania de Tácito. Para saber más sobre la mitología nórdica recomiendo Mitología Nórdica de Heinrich Niedner y para iniciarse en el Odinismo, recomiendo Asatrú. La llamada de los Dioses del Norte de David Wolfheart, Goði del kindred Alfrothul de Barcelona y Folkbuilder de la Asatrú Folk Assembly (AFA) en el sur de Europa.