El Awen y el Oðr

Escrito por renacimientogotico 05-12-2015 en Religión. Comentarios (0)

Últimamente estoy haciendo progresos con la meditación lo que, además de otros beneficios personales, me está ayudando a profundizar más en el conocimiento de mi fe. Es necesario tener una base de conocimiento, estudiar y tener claros ciertos conceptos… pero no es menos necesario experimentar y reflexionar sobre la propia espiritualidad ya que la religión es algo vivo y algo que forma parte de ti. Para ello el estado de meditación es ideal, pues favorece el tener la mente clara y el tener inspiración. De la inspiración, precisamente, es de lo que voy a hablar hoy.

En mi clan tengo hermanos que siguen la senda espiritual celta, lo cual supone una ventaja a la hora de acceder a otra visión de las cosas y de completar aquellas cosas donde las fuentes sobre la religión germánica no son tan claras, sin embargo sí tenemos información sobre cómo hacían determinadas prácticas los celtas o cómo entendían los conceptos filosóficos o religiosos. No debemos perder de vista la enorme similitud entre el odinismo y el druidismo en sus aspectos fundamentales, somos diferentes expresiones de una misma espiritualidad nativa europea cuyo tronco común se remonta a la Prehistoria. Recomiendo leer, al hilo de esto, el genial artículo de Stephen McNallen sobre la similitud entre celtas y germanos.

Los celtas tienen el concepto de awen, que sería algo así como la inspiración divina, aplicado sobre todo a los bardos en la tradición poética galesa. Es la inspiración que recibe cualquier persona a la hora de crear, de hacer algo, el nivel elevado de consciencia en el que nuestra mente está dispuesta para, como los dioses, llevar a cabo la labor creativa. La Wikipedia define el awen de esta forma:

 “El IMBAS o AWEN, es la inspiración que nos llega y nos permite convivir con todo el cosmos en total y completa armonía. Imbás en la tradición irlandesa o Awen en la tradición gala-bretona. Ambos significan el espíritu fluido, la energía que fluye de los dioses a los humanos para aportarles la inspiración (poética, inventiva, creadora...) Es el espíritu inspirado: la repentina llama de lucidez que inflama los pensamientos de los hombres y les da sabiduría, facilidad de palabra y energía. El IMBAS se puede alcanzar a través de la música, de la meditación, del amor, del valor o un regalo de la deidad.”


En la tradición odínica tenemos un concepto muy similar, el oðr, palabra que significa “inspiración”. En el mito de la creación del ser humano, cuando Odín, Vili y Vé crean a la primera pareja, Ask y Embla, la inspiración u oðr es uno de los dones que conceden los tres hijos de Bor a los seres humanos. En este mito se nos presenta a los dioses como artesanos y al ser humano como su obra maestra. Esa inspiración oðr es la parte de nuestro ser que nos permite crear, ser como los dioses.

El símbolo del valknut representa la unión de Odín con los Nueve Mundos, que podemos entenderlos como planos diferentes siendo el nuestro, el Miðgarð, el plano en el que podemos cambiar y progresar como personas. Con la experiencia me he dado cuenta de que la meditación pensando en una deidad es como tener una conversación directa, es mucho más útil que rezar en el sentido que la gente normalmente suele entender el rezo. En el caso de Odín, entablar una conexión con Él es como entablar una conexión con tu Yo más profundo, con tu inconsciente. Es un dios que tiene muchos aspectos y que merece ser estudiado con mucho detenimiento, pero sin duda uno de sus aspectos principales es este, Odín representa la consciencia más elevada y la meditación es la base fundamental para el autoconocimiento, la canalización de energía (en otra entrada hablaré de la fuerza ódica) y debe ser aprendida y dominada antes de iniciarse en otras prácticas más complejas como puede ser el chamanismo o la magia en sus diferentes aspectos.