Renacimiento Gótico

Blog dedicado al Renacimiento Gótico de España.

La Hispania Gothorum es la matriz cultural de todos los pueblos y etnias de la Península Ibérica.

Los Seres de los Nueve Mundos IX: Los Antepasados

Escrito por renacimientogotico 10-09-2015 en Religión. Comentarios (0)

He querido cerrar esta serie de entradas dedicadas a los seres que habitan los Nueve Mundos hablando de algo que es un pilar fundamental en el Odinismo, los antepasados. Somos lo que somos porque nuestros ancestros nos han dado un legado y nos corresponde a nosotros preservar, limpiar y engrandecer la herencia recibida. Cuando encendemos el fuego sagrado en un ritual, esa llama representa a nuestros ancestros, que siempre están presentes en nuestras festividades y en nuestra vida. Es la llama sagrada de nuestro Pueblo, que sigue brillando y dándonos luz.

Stephen McNallen, líder de la AFA, habla de la metagenética, la teoría de que además de nuestra conexión biológica con los antepasados y con los descendientes, hay una conexión espiritual con ellos. Somos un eslabón en la larga cadena de la estirpe, somos parte de nuestros antepasados, ellos viven en nosotros y nosotros mantenemos encendida la llama de nuestro Pueblo. Así mismo, somos parte de nuestros descendientes, los que aún no han nacido, y también están presentes cuando hacemos un ritual o celebramos una festividad, pues a ellos legaremos nuestra herencia milenaria algún día y debemos educarlos para que sepan mantenerla.

La fiesta en la que se honra, especialmente, a los antepasados es la Noche de Invierno, también llamada Winter Nigth, Winternacht, Vetrnætr o con el nombre celta de Samhain. En ella nuestros antepasados vuelven a casa, como en una gran reunión familiar, y brindamos con ellos, pues es el comienzo de la estación fría y el final de la cosecha. El otro momento en el que el mundo de los vivos y de los muertos está muy cerca es la Noche de Walpurgis, que da comienzo a la estación cálida y a las nuevas cosechas. Aunque en estas festividades se honra a los ancestros de manera específica, ellos están presentes con nosotros siempre, en todas las festividades y en todos los momentos especiales. No debemos olvidarlos nunca y cada cosa que hagamos para bucear en nuestras raíces, ya sean nuestras raíces familiares o nuestras raíces como pueblo, contribuye a mantener su memoria, a mantener encendida la llama sagrada de nuestro Pueblo.


Los Seres de los Nueve Mundos VIII: Las Nornas

Escrito por renacimientogotico 09-09-2015 en Religión. Comentarios (0)

En la entrada anterior hablé de las valquirias y hoy voy a hacerlo de otras divinidades femeninas o dísir, las Nornas (Nornir, plural de norna, en nórdico antiguo). Aprovecharé la ocasión para explicar brevemente algunos conceptos relacionados con el destino y con la visión del tiempo que tiene el Odinismo.

Las Nornas son similares a las moiras griegas o las parcas romanas, sin embargo hay una diferencia sustancial en el concepto de tiempo que tiene nuestra tradición con respecto a la religión grecolatina. En el sur de Europa, por influencia de Oriente, se implantó una concepción del tiempo como una sucesión lineal de Pasado-Presente-Futuro, en la que el aquello que está por llegar ya está escrito. Esta concepción del tiempo fue la que adoptó el cristianismo y, por lo tanto, la que domina la mentalidad europea hasta nuestros días.

La concepción del tiempo en el norte de Europa, donde la influencia oriental no llego tanto, es bastante diferente. Las Nornas son tres hermanas que representan esta concepción del tiempo. Urðr representa Lo que ha sido, es decir, las acciones finalizadas, todo aquello que ha acontecido hasta el momento actual. Verðandi representa Lo que es o Lo que ocurre ahora, en este preciso momento, es decir, las acciones en transcurso que aún no han finalizado. Cuando una acción en transcurso termina, se convierte en una acción finalizada, por lo que la sucesión temporal no sería Pasado-Presente-Futuro, sino Pasado-Presente-Pasado, o mejor dicho, Acciones Finalizadas-Acciones en Transcurso-Acciones Finalizadas.

La tercera de las Nornas es Skuld, que representa Lo que debería suceder o Lo que es necesario que ocurra. No debemos confundir esto con el Futuro, pues no es algo que esté escrito, sino que Lo que debería suceder es la consecuencia lógica de Lo que ha sucedido y de Lo que ocurre ahora. Las acciones finalizadas no se pueden alterar, pero sí podemos alterar las acciones en transcurso, por lo que modificando Lo que ocurre ahora se produce una modificación de Lo que debería suceder. Cuando consultamos un oráculo (como las runas), lo que nos indica es esa consecuencia lógica de nuestras acciones acabadas y de las acciones que están en transcurso.


Además de las tres grandes Nornas que riegan las raíces del Yggdrasil con el destino de los humanos, existen otras nornas menores que tejen el destino individual de cada persona. La suma de todas las acciones finalizadas, nuestras y de nuestros antepasados, constituye un legado acumulado, nuestro ørlörg. Es nuestro punto de partida, a partir del cual podemos tomar un camino u otro. Derivado del nombre Verðandi está la palabra wyrd, que se puede traducir como destino. Es la elección que nosotros tomamos en el momento presente de entre todas las que tenemos disponibles. Una vez la hemos tomado, la acción en transcurso pasa a ser una acción finalizada, y se incorpora a nuestro ørlörg.

El ørlörg es la ley o principio que rige el universo, mientras que el wyrd es la acción personal que cada uno toma en función de su situación y de las posibilidades que tiene. No podemos alterar el ørlörg, pero nos corresponde a nosotros elegir qué camino tomar de entre las opciones que tenemos. Por eso debemos ser libres para afrontar nuestro destino… pero también debemos aceptar las consecuencias, buenas o malas, de las decisiones que tomamos. En la mitología, las Nornas tejen nuestro destino personal y el destino del Yggdrasil, cuando nuestro cordón se corta, morimos. Podría decirse que el ørlörg es el tapiz en el que se teje el wyrd.


Los Seres de los Nueve Mundos VII: Guías de los Muertos

Escrito por renacimientogotico 08-09-2015 en Religión. Comentarios (0)

Anteriormente he hablado de que la fylgja, nuestro espíritu guardián, es la encargada de guiarnos cuando morimos y que en ocasiones, por motivos que desconocemos, algunos espíritus permanecen errantes en el Miðgarð en lugar de abandonar este mundo, como serían los No Muertos, los draugr. Sin embargo, la suerte de los caídos en batalla es diferente y eso nos lleva a hablar de uno de los personajes más conocidos de la mitología nórdica, las valquirias.

Las valquirias son divinidades femeninas (dísir) guerreras cuya misión es guiar a los caídos en el campo de batalla hacia el lugar que le corresponda. Según la mitología, la mitad de los caídos le pertenecen a Odín y serán recibidos en el Salón de los Muertos (en nórdico, Valhöll) mientras que la otra mitad irán al Campo del Pueblo (en nórdico, Fólkvangr), el lugar de residencia de Freyja en el Asgard. En cualquier caso, a las valquirias corresponde la misión de psicopompo, es decir, de guiar a las almas, concretamente a las de los muertos en combate.

La palabra valquiria procede del protogermánico walakuzjæ, que puede traducirse como vigilante de los muertos. El máximo honor es morir en el campo de batalla, pero eso no significa que ese sea el destino de todo el mundo. Las valquirias escogen a los mejores guerreros, los héroes caídos o einherjer cuyo destino será luchar eternamente hasta la llegada del Ragnarok. Estos héroes caídos también acompañan a Odín en la Cacería Salvaje cuando llega el invierno.

De la palabra walakuzjæ deriva wala y de esta völva, para referirse a una mujer con dotes de adivinación. Una völva tiene una especial conexión con la muerte y con los difuntos, fruto de la cual es capaz de interpretar oráculos. También es la encargada de guiar en su tránsito a los muertos, por lo que no está muy claro si la figura de la völva nace como imitación de las valquirias, o si el mito de las valquirias procede de las völvur.


Los Seres de los Nueve Mundos VI: No Muertos

Escrito por renacimientogotico 07-09-2015 en Religión. Comentarios (0)

Al margen de los espíritus tutelares que permanecen en el Miðgarð velando por sus seres queridos después de morir, hay otros espíritus que vagan por este mundo cuando no les corresponde hacerlo. Son los llamados draugr que han recibido muchos nombres como fantasmas, espectros, ánimas errantes… y que yo llamaré de manera genérica No Muertos.

Estos espíritus que ya no pertenecen al Miðgarð permanecen en él por alguna razón. A veces se manifiestan de forma corpórea, la mayoría de las veces no, pero angustian a los vivos. Los motivos para que los No Muertos permanezcan en este mundo pueden ser muchos, que se perdieran en su tránsito hacia el lugar que les correspondía, que algo les retenga aquí… realmente no sabemos por qué ocurre pero las leyendas de apariciones, casas encantadas y fantasmas que atormentan a los vivos han estado siempre presentes en el folclore de todos los pueblos, también en el europeo.

Los Seres de los Nueve Mundos V: Los Seguidores

Escrito por renacimientogotico 06-09-2015 en Religión. Comentarios (0)

En la entrada anterior hablaba de que, en ocasiones, cuando una mujer muere su espíritu permanece junto a su familia, cuidándola como hizo en vida. Sin embargo, esto no solo ocurre con las Matronas, todos tenemos un espíritu protector o guardián, incluso podemos tener varios.

Cuando nacemos el espíritu de algún familiar nos acompaña para protegernos. Esto ha sido cristianizado como el ángel de la guarda, pero es un concepto que está presente en la espiritualidad europea desde mucho antes de la llegada del cristianismo. Los romanos lo llamaban el genio protector, en nuestra tradición recibe el nombre de fylgja, que puede traducirse como “seguidor”. Suele manifestarse como un animal cuyas características se parecen a la persona a la que acompaña.

Cuando morimos, nuestra fylgja es la encargada de guiarnos para que vayamos al lugar que nos corresponde. Fortalecemos a nuestra fylgja cuando actuamos de manera honorable y en cambio esta es más débil cuando no lo hacemos. En la Era Ancestral se consideraba que cuando un cazador cobraba su primera pieza, el espíritu de ese animal quedaba ligado al suyo y le protegería, pues le había derrotado. Así mismo, guerreros como los berserkers o los ulfhendars podían entrar en trance y ser poseídos por el espíritu del oso o del lobo cuando entraban en combate. Al igual que una persona tiene su propio Seguidor, su espíritu protector, un clan o una familia también tiene el suyo, que recibe el nombre de kinfylgja.

Como entidad viva que es, una tribu o una nación también tiene su propio espíritu protector. Es lo que la teología cristiana identifica con los ángeles Principados, que custodian a las naciones e incluso luchan por ellas en las batallas. A menudo se asocian con santos patrones para que sea más fácil de identificar por la gente (como Santiago Matamoros en el caso de España). En el Romanticismo alemán se habla del Volksgeist, el Espíritu del Pueblo, que hace referencia a esta misma realidad.

Santiago y cierra España

Lo cierto es que, pese al barniz cristiano, los espíritus tutelares de las personas, los clanes y las naciones, han seguido velando por nosotros. Son el alma de nuestros antepasados que sigue a nuestro lado. Los mitos jacobeos en España responden a una doble intención, por un lado tratar de tapar una de las rutas de peregrinación más importante del mundo celta, como era el Camino de las Estrellas (campus estelæ, Compostela) hacia el Fin de la Tierra (Finisterra) por donde se marchaban los muertos. Estableciendo un centro de peregrinación cristiano (la tumba del Apóstol Santiago) se trataba de cristianizar esta ruta de peregrinación. Por otro lado, el culto al dios del trueno Taranis era muy importante en la Gallæcia, por lo que implantar a Santiago el Mayor como patrón de Galicia y de España pretendía también sustituir esta devoción pagana popular. Por eso se considera “hijo del Trueno” a Santiago el Mayor.

Lo cierto es que Taranis, que significa en la lengua celta “el Atronador”, de la raíz taran (trueno) que es la misma que þunraz (trueno en protogermánico), de donde deriva el nombre del dios Thor, es el verdadero origen del mito jacobeo en España. Del mismo modo que el Dios del Trueno nos protege de los Devoradores, nos ha protegido como pueblo en los últimos siglos, aunque en las últimas generaciones se le asociase a un santo cristiano.