Renacimiento Gótico

Blog dedicado al Renacimiento Gótico de España.

La Hispania Gothorum es la matriz cultural de todos los pueblos y etnias de la Península Ibérica.

Mater Europa III: ¿Es Europa la Cristiandad?

Escrito por renacimientogotico 18-08-2015 en Historia. Comentarios (0)

En la entrada anterior hablaba sobre como la aparición del Estado y la formación del Imperio Romano supuso el primer cambio sustancial en la sociedad europea. Sin duda el siguiente acontecimiento decisivo que marcó un antes y un después en la historia del pueblo europeo fue la aparición del cristianismo.

El Imperio Romano, como cualquier Imperio, es universalista, aunque la civilización que lo construyó fuese europea. La propia idea de civilización frente a barbarie, la prepotencia y superioridad de un mundo, el urbano y civilizado, organizado de forma estatal, frente al tribal y rural de los bárbaros era lo que justificaba la destrucción de los vecinos. La influencia oriental fue cada vez mayor, sobre todo en la parte oriental (más próxima a Asia) del Imperio, que estaba mucho más urbanizado. En la parte occidental, los romanos se establecieron en colonias en medio del territorio bárbaro, para romanizarlos poco a poco, bien por la fuerza, bien por la aculturación de los líderes, que veían en Roma un aliado para su ambición.

  Entre otras influencias orientales, se produjo la paulatina asimilación de cultos asiáticos y de divinidades orientales. En el plano religioso, hubo una deriva hacia las religiones mistéricas propias de Oriente en un momento de decadencia total del Imperio, así como una tendencia hacia el monoteísmo para tratar de reforzar el poder del Estado cada vez más. En ese contexto, aparece el cristianismo. Sin entrar en la historia del cristianismo y de cómo se produjo la cristianización, lo cierto es que en siglo III se había expandido por todo el Imperio y que acabó siendo la religión oficial del Estado.

  El cristianismo tenía su origen en una secta judía, pero adoptó usos y formas propias de la religión grecolatina. Al convertirse en la religión oficial del Estado se asoció a los valores del mismo, es decir, a lo civilizado, a la sociedad urbana. En el campo (en latín, pagus) la gente seguía creyendo en sus viejos dioses y fueron mirados con desprecio, como bárbaros ignorantes, como paganos frente a los civilizados cristianos de la ciudad. Se produjo la mayor persecución y el mayor genocidio de la historia de Europa para construir la Cristiandad.

  Con la caída del Imperio occidental, la Cristiandad se dividió en la Cristiandad latina en Occidente, con la Iglesia católica como sucesora de la estructura del Estado, en un mundo que no era tan urbano, con un sustrato celta, sobre el que se habían asentado las tribus germánicas formando los Reinos medievales; frente a la Cristiandad ortodoxa en Oriente, con el griego como lengua en lugar del latín y con una base más urbana. Los misioneros de uno y otro lado cristianizaron a los pueblos eslavos y germanos, y cuando la aculturación falló, se produjo el genocidio, como el que hizo Carlomagno con los sajones o el Imperio Bizantino con los búlgaros.

  La Cristiandad medieval era algo así como la Comunidad Internacional o el Mercado Común Europeo de nuestros días. Los pueblos que quedaban fuera de ella eran marginados y no podían comerciar, además de ser considerados bárbaros y salvajes frente a los cristianos. Tal sería el caso de los escandinavos, los eslavos o los bálticos durante la Edad Media. La ambición de reyes y príncipes para dominar a sus pueblos, para acabar con la sociedad tribal y establecer un Estado, fue lo que llevó a que adoptaran el cristianismo como religión y persiguieran la vieja fe. Lo cierto es que la Cristiandad acabó comprendiendo toda Europa, lo cual lleva a muchos llamados identitarios a identificarla con Europa.

  En mi opinión tal cosa es absurda. En primer lugar porque el cristianismo no es una religión europea, es más bien un barniz judío que cubre la religión europea. Claro que la mayoría de cristianos de hoy se sienten europeos y consideran esta religión como la tradicional, pues lleva 1600 años implantada en Europa. Pero lo cierto es que aunque ciertos valores y usos cristianos nos resulten nuestros, eso no significa que el cristianismo sea una religión europea, sino más bien que el cristianismo ha copiado y deformado nuestra espiritualidad tradicional.

  En segundo lugar, la Cristiandad es universalista, no es europea. Países sudamericanos que fueron conquistados, colonizados y cristianizados por europeos, pero cuya población étnicamente no es europea, se consideran parte de la Cristiandad. También los cristianos sirios, árabes, coptos, etíopes, coreanos, chinos… pero no se consideraban parte de ella, obviamente, los pueblos europeos fieles a sus viejos dioses. Tanto es así, que la Orden Teutónica y el Papado declararon una Cruzada contra los lituanos por ser paganos. La Cristiandad tampoco abarcaría a los europeos que sean ateos, agnósticos… o herejes, de hecho se declaró también una cruzada contra los cátaros en la Occitania. Ni tampoco a los que, por circunstancias, habían abrazado el islam, como los muladíes en al-Ándalus, hispanos pero conversos al islam.

  Es por ello que, pese al sentimiento de unidad espiritual de los europeos asociado en la Cristiandad, lo cierto es que dicha unidad, como he explicado anteriormente, no se fundamenta en la fe cristiana, sino que es una unidad ancestral que tiene miles de años. La Cristiandad no es Europa, nunca lo ha sido y nunca lo será. Aunque los cristianos europeos sean hermanos de sangre, si luchan por la Cristiandad no luchan por Europa. Evidentemente ellos no tienen la culpa de los genocidios y persecuciones que ha hecho la Iglesia, no son enemigos, pero en ningún caso podemos identificarnos con la Cristiandad. Por eso es tan absurdo que movimientos ultranacionalistas como el fascismo o el nacional socialismo se consideren identitarios y europeístas cuando son esencialmente cristianos y por lo tanto universalistas. Por otra parte es lógico que lo hagan, pues si defienden un Estado totalitario, una religión totalitaria se adecua perfectamente a su propósito.


Mater Europa II: Estado e Imperio

Escrito por renacimientogotico 10-08-2015 en Historia. Comentarios (0)

En la entrada anterior hablaba sobre la sociedad europea tribal y comunitaria anterior al nacimiento del Estado. Cuando aparecen las estructuras de dominación estatales se producirán cambios fundamentales en los pueblos europeos.

La religión y los usos europeos se vieron influenciados en el sur de Europa por los de Oriente, por eso es en la isla de Creta donde nace el primer Estado, la civilización minoica. El modo de vida urbano, el establecimiento de castas sobre una sociedad que antes era igualitaria, el desarraigo de la naturaleza y las profundas diferencias sociales fruto de la dominación de la casta sacerdotal y guerrera sobre el resto de la población fue la consecuencia de copiar los usos de Mesopotamia y Egipto, totalmente ajenos a Europa. La civilización micénica sucedió a la minoica pero colapsó y se produjo un acontecimiento único en la historia, una sociedad estatal restauró los usos anteriores y abolió el Estado. Es lo que se conoce como la Edad Oscura en la historia de Grecia, que conocemos por los poemas homéricos.

  Sin embargo, con el paso del tiempo las poleis griegas evolucionaron hacia ciudades-Estado, al modo oriental. Solo permaneció la fachada de la polis, como comunidad política, pero en la práctica se convirtieron en Estados. La monarquía degeneró en tiranía, la aristocracia en oligarquía y la democracia en demagogia. Se implantó la esclavitud y, aunque en el aspecto religioso no se adoptó la teocracia propia de Oriente, cuando con el paso del tiempo la cultura helénica se proyectó de manera imperial fuera de Grecia, la deriva hacia la divinización de los gobernantes como Alejandro Magno fue inevitable. De la fusión de la cultura helénica en el sur de Italia con los latinos y etruscos nació la cultura romana, que finalmente implantaría un Imperio con pretensiones universalistas.

  El Imperio Romano fue todo lo contrario a lo que había sido la tradición europea tribal, libre y comunitaria. Se produjo un choque entre los pueblos del norte, como celtas y germanos, y los del sur que estaban contaminados por los usos orientales. En el aspecto religioso, la religión grecolatina se convirtió en una religión estatal, propia de una sociedad urbana, con una casta sacerdotal muy jerarquizada y con una tendencia, cada vez mayor, hacia el monoteísmo. Es por eso que existe una mayor diferencia entre la religión griega y romana con la religión germana, celta, eslava o báltica, aun teniendo todas ellas un origen común y siendo europeas.

 

Mater Europa I: Era Ancestral

Escrito por renacimientogotico 09-08-2015 en Historia. Comentarios (0)

En la entrada anterior presentaba mi pensamiento y anunciaba como voy a enfocar el blog a partir de ahora. Creo que lo primero que hace una persona, generalmente en la adolescencia, cuando siente que la sociedad en la que vive le chirría, es buscar su propia identidad. En ocasiones lo consigue y en otras se pierde por el camino, lo cual es bastante fácil que ocurra porque hoy en día nuestros jóvenes se ven bombardeados por tantas cosas que más de uno pareciera que quiere adquirir su identidad a la carta, como un producto más. Sin embargo, buscar la propia identidad es algo normal cuando dicha identidad está, como es el caso, solapada y aplastada en medio de este mundo global y homogeneizador. Muchos admiran otras culturas y su sentido de identidad y cometen el error de copiarlas en lugar de bucear en la suya propia hasta encontrar esos valores. Buscar la identidad es buscar los orígenes, buscar quiénes somos y de dónde venimos, la eterna pregunta que el hombre se ha hecho desde siempre. Buscar a los ancestros, volver a casa… como un niño que pierde a su madre y la busca. Veamos pues, antes de hablar de cualquier otro tema, cuál es la identidad que tenemos ¿Cómo es la Madre Europa? Para ser más claro, dividiré este tema en cuatro partes, siendo esta entrada la primera de ellas.

Era Ancestral

Hoy en día cuando decimos la palabra “Europa” solemos reducirlo a una mera descripción geográfica o, peor aún, la asociamos con la nefasta y liberal Unión Europea, que de europea tiene poco y sí mucho de instrumento al servicio del Nuevo Orden Mundial para someter a los europeos. Lo cierto es que nuestra cultura tiene miles de años, al menos podemos situarla en el año 40000 BP. Desde la Edad de Piedra, las diferentes tribus que se extendían desde el valle del río Indo hasta la Península Ibérica compartían una cultura similar y un sistema de creencias parecido, basado en el animismo. Una de esas tribus, que hoy llamamos indoeuropeos, extendió su influencia cultural y su lengua por el resto de tribus en el IV Milenio antes de la Era Común. Por eso la mayoría de las lenguas europeas están hoy en día emparentadas, pero las lenguas europeas que no proceden del indoeuropeo, como el ibero, el euskera, el estonio, el etrusco, el finés… son igualmente europeas, sencillamente evolucionan de lenguas habladas por tribus que, por la circunstancia que sea, no adoptaron la lengua indoeuropea.

Sea como fuere, ese proceso de aculturación se dio en prácticamente toda Europa y supuso una serie de cambios religiosos, políticos, sociales, económicos y en todos los órdenes, que sólo conocemos vagamente por la arqueología. Es lo que identificamos con el paso de la Edad de Piedra a la Edad de los Metales. Con el paso del tiempo, estas tribus se fueron dividiendo en celtas, germanos, micénicos, dacios, eslavos… pero la frontera entre unas y otras no estaba muy definida y las migraciones e invasiones de estos pueblos fueron constantes. Por ejemplo los dorios, una tribu celta, se fundieron con los micénicos dando lugar a la cultura helénica. En otros casos, la diferencia era prácticamente sólo lingüística, como en el caso de los belgas, considerados galos por su lengua (por lo tanto, celtas), pero con costumbres más parecidas a las sus vecinos germanos.

Todos estos pueblos tenían una cosmovisión parecida, hasta el punto que podemos hablar de una religión nativa europea que tiene varias expresiones o, en algunos casos, simples diferencias lingüísticas. Socialmente se organizaban en clanes y tribus, vivían en un ámbito rural, muy cercanos a la naturaleza y compartían un sistema de valores muy similar. Políticamente hablando, eran hombres libres, que elegían a sus jefes entre sus iguales, teniendo todos voz y voto en una asamblea que aprobaba las normas de la Comunidad y servía para impartir justicia, teniendo también un consejo de ancianos o de sabios que actuaba de freno a la asamblea y del que se elegía a los jefes, por ser los miembros más importantes de la Comunidad. Ese es el origen de la nación europea. Si tuviéramos que representarla con un símbolo no sería la artificial bandera de la UE, sino la Cruz Solar, símbolo que se remonta a la Edad del Bronce y que fue usado por todas las tribus europeas.


Cambios en el Blog

Escrito por renacimientogotico 03-08-2015 en Religión. Comentarios (0)

Después de mucho meditarlo he decidido que voy a darle otra perspectiva a Renacimiento Gótico. Voy a intentar escribir entradas más breves y concisas, puesto que en la mayoría de las ocasiones me cuesta centrarme y acabo dispersándome cuando escribo. Es la primera vez que llevo un blog y, como en todo en la vida, nadie nace sabiendo, pero es de sabios rectificar. Creo que si quiero llegar a la gente debo sintetizar más y centrarme en cosas más concretas y que las entradas demasiado largas son contraproducentes, siento más conveniente, en caso de que el tema a tratar sea muy extenso, dividirlo en partes y publicar varias entradas sobre el mismo.

  Por ese motivo he decidido borrar las entradas anteriores y comenzar de nuevo desde esta nueva perspectiva. Todas las entradas que había escrito las tengo guardadas, por lo que si alguien está interesado en rescatar alguna puede pedírmela, amén de que es posible que yo rescate cosas o resuma cosas de las que ya he hablado, pero trataré de presentarlas de forma más clara y menos extensa. Dicho esto, puesto que se parte de cero, me parece conveniente explicar qué se va a encontrar el lector en el blog, o por qué decidí crearlo.

  Parto de la base de que Europa y el mundo en general están en decadencia, que la actual crisis no es una crisis económica o política, sino una crisis a todos los niveles. Nuestra sociedad moderna funciona con una lógica liberal, con un pensamiento marxista y conserva una fachada cristiana exterior. La gente es incapaz de pensar fuera de la división política de izquierda y derecha, del pensamiento estatista, de la idea de civilización, del universalismo y del monoteísmo religioso. Muchos tratan de contribuir a cambiar las cosas, con mayor o menor fortuna, actuando en un campo o en otro. Yo me he dado cuenta de que la transformación que necesita la sociedad es muy profunda, tanto que es imposible llevarla a cabo en una generación o en dos, pues lo primero que hay que hacer es cambiar la forma de pensar de los últimos 5.000 años.

  Esto puede parecer revolucionario, pero lo cierto es que es restaurar la mentalidad, espiritualidad y valores que teníamos los europeos hace miles de años. Es un renacimiento, más que una revolución. Mi idea de escribir un blog viene de la necesidad de aportar mi granito de arena en aspecto que puedo que es el cultural. En este blog se hablará de espiritualidad, de historia, de filosofía, de política… por lo que antes de nada es conveniente presentarme y decir al lector qué visión de todo esto tengo yo.

  Yo tengo una visión folkish de la vida, rechazo totalmente el universalismo pues entiendo que la Humanidad es diversa, que cada pueblo y cada etnia tiene su propia cultura, su propia lengua, su propia cosmovisión de las cosas, su propia espiritualidad… y tratar de crear una idea universal (hoy diríamos global) es algo totalitario y tremendamente destructivo. Por encima de las divisiones regionales o de los artificiales Estados-nación, lo cierto es que desde los Urales hasta la Península Ibérica, desde Escandinavia hasta el Mediterráneo, existe un tronco común, una cultura similar, un Pueblo Europeo, del que me siento parte. Por este motivo, reconociendo que cada pueblo ha de tener sus valores y su forma de ver la vida y que todas son respetables y válidas para ese pueblo, que no existe una verdad universal, me inspiro en los valores tradicionales europeos. Este conjunto ancestral de valores es nuestra tradición, que se remonta a más de 40.000 años.

  Así mismo, rechazo la idea de dominación, pues la considero antinatural. En la naturaleza unos animales cazan a otros, pero existe un equilibrio natural. Que una especie domine sobre otras, un sexo sobre el otro, un grupo social sobre el resto de la población o una nación sobre otras naciones, es algo aberrante y antinatural. Nadie puede defender la esclavitud ni la dominación si es honesto. Entiendo que el Estado nace para legitimar estas situaciones de dominación, por lo que es antinatural y el orden natural es la anarquía. La misma idea de civilización es creada por el Estado, para dar una imagen de superioridad frente a las culturas “inferiores”, que son merecedoras de ser conquistadas y “civilizadas”. Sin embargo, civilizarse es, en términos humanos, lo mismo que domesticarse para los demás animales, por lo que lo natural, lo sano, es el salvajismo, no la civilización.

Cuando un grupo quiere dominar al resto de la población, crea el Estado para legitimarse. Del mismo modo, cuando un Estado quiere dominar a otras naciones, crea el Imperio. Rechazo totalmente la idea de Imperio y el universalismo que implica, frente a lo cual defiendo el tribalismo. Toda tribu nace en un momento dado por la escisión de una tribu mayor o por la unión de tribus menores. Si en el pasado había celtas, germanos, latinos, eslavos… o vacceos, arévacos, carpetanos, galaicos, godos, suevos, vándalos, francos, sajones… hoy hay españoles, franceses, italianos, griegos… o tribus urbanas dentro de una misma ciudad en medio del mar global en el que vivimos. Lo importante es que el tribalismo está en la naturaleza del ser humano y seguimos siendo tribalistas. Por supuesto las tribus pueden y deben unirse unas con otras para ser más fuertes, pero frente al imperialismo que es la dominación de una sobre las demás, está el federalismo, que es la unión voluntaria y desde abajo.

Dentro de mi visión folkish y el rechazo del universalismo, la idea de una religión universal para toda la Humanidad me parece imposible a la vez que tremendamente totalitaria. Que exista un solo dios, que exista una sola verdad y un solo camino para todos los pueblos de la Tierra es, además de una idea prepotente, totalmente ridículo. Sería como decir que el inglés, por ser la lengua más hablada es la lengua verdadera y que las demás lenguas humanas son falsas. Frente al monoteísmo y el concepto universalista de la religión, está la religión nativa de cada pueblo. En mi caso, soy odinista, pues el odinismo es una de las expresiones de la religión nativa europea, concretamente la fe de los pueblos germanos, que se extendieron por toda Europa. Este blog se llama Renacimiento Gótico pues son los godos los que establecieron en la Península Ibérica el germen de lo que hoy llamamos españoles, recogiendo la herencia latina, celta e ibérica anterior (cuando hablo de españoles no me refiero a ciudadanos del Reino de España, sino a cualquier hispano, cualquier nativo de la Península Ibérica).

Vivimos en un mundo tremendamente materialista, sobre todo en los últimos dos siglos en los que la sociedad europea ha ido desarraigándose cada vez más de su parte espiritual. Yo considero que es necesario tener un sentido elevado de la existencia, que aquello que ocurre y que percibimos transciende a la realidad material y que la espiritualidad es algo esencial del ser humano, sea del tipo que sea o la entienda cada uno de la manera que la quiera entender. Rechazo el materialismo y reducir la existencia humana sólo a la parte física por muchos motivos, pero no me extenderé en eso ahora.

Desde el final de la II Guerra Mundial y sobre todo desde el final de la Guerra Fría ha habido una tendencia a la homogeneidad y la desaparición de las culturas propias en pos de una cultura global. Ya sea por el marxismo cultural de la izquierda, ya sea por la americanización de la derecha, se tiende a que todo el mundo hable la misma lengua, vista igual coma la misma comida, tenga las mismas costumbres… y que piense de la misma manera. Frente al pensamiento único, frente a la cultura única, yo defiendo la cultura europea y las culturas locales de todas las etnias que forman Europa. Pese a que vivimos en una sociedad de masas, se nos inculca que debemos ser individualistas, que sólo miremos por nosotros. Ese egoísmo propio del sistema liberal es el causante de gran parte de los problemas que tiene el mundo, pero es la base del sistema capitalista. Yo, por el contrario, creo que los animales que se ayudan unos a otros tienen más posibilidades de sobrevivir que los que hacen la guerra por su cuenta, por lo que defiendo el mutualismo, el apoyo mutuo frente al individualismo.

Este es, de forma resumida, mi pensamiento. Las palabras en negrita dan una pista al lector de lo que puede encontrar aquí. En el aspecto político, mi concepción es que el hombre es un animal social por naturaleza y debe organizarse políticamente, pero rechazo este artificial concepto de democracia, los partidos políticos y el circo parlamentario que tenemos en Occidente. Frente al Estado, sea del tipo que sea, la Comunidad. Esta es la tradición europea, la comunidad política es la polis griega, la civitas romana, la organización tribal celta y germana, etcétera.

Bien, espero que esta nueva perspectiva y forma de llevar el blog sirva para mejorarlo. Un saludo a todos y nos vemos en la próxima entrada.