Renacimiento Gótico

Religión

Odinistas, no vikingos

Escrito por renacimientogotico 30-08-2015 en Religión. Comentarios (0)

En la entrada de hoy me gustaría hacer una reflexión sobre quienes asocian el odinismo con los vikingos. Es un estereotipo que se han impuesto desde fuera (como el término pagano cuando se produce la Cristianización de Europa fue impuesto desde fuera) debido a que, aunque nuestra religión se remonta a las creencias nativas europeas de la Prehistoria, es en la Era Vikinga de donde proceden la mayoría de las fuentes y los países nórdicos fueron el último reducto de la vieja religión germana. Así mismo, el hecho de que las Eddas, principal fuente histórica de nuestra fe, estén escritas en nórdico antiguo y de que, por lo tanto, se usen muchos términos en esa lengua (del mismo modo que el cristianismo usa términos en latín o en griego) o de que se denomine a los dioses con los nombres nórdicos por esa cuestión, hace que desde fuera se asocie el odinismo con los vikingos. El problema viene cuando el estereotipo es asumido por los propios odinistas y se autodenominan a sí mismos vikingos. A ellos especialmente les animaría a que se hicieran ciertas preguntas:

¿Vives en el siglo IX? ¿Tienes un drakar y saqueas monasterios los veranos? ¿Eres escandinavo? Si la respuesta a todas estas preguntas es no, lo siento mucho pero no eres vikingo, por mucho que te guste el Viking Metal o la serie Vikings.

¿Qué era un vikingo?

Supongo que esta es la primera pregunta que hay que responder para dejar claro por qué un odinista de hoy no es un vikingo. La palabra vikingo se refiere a un pirata o asaltante escandinavo que realizaba expediciones de saqueo en el siglo entre el siglo VIII y el siglo XI, en lo que se denomina la Era Vikinga. Hay que decir que durante este periodo las fuentes cristianas se refieren a estos asaltantes como normandos (hombres del norte) o con otros nombres, pero el término vikingos se empezó a usar durante el Romanticismo del siglo XIX, así como la imagen estereotipada de gente sucia, bárbara, con cascos con cuernos…

Esto quiere decir que no todos los escandinavos eran vikingos y que es un término empleado desde la perspectiva cristiana, no desde la de estos pueblos nórdicos, cargado de connotaciones negativas, pues se presenta a los vikingos como una suerte de demonios paganos que saqueaban y masacraban a pacíficos monjes… en una época en la que las costumbres de la Europa cristiana eran tanto o más salvajes que las de los nórdicos. Para saber más sobre este tema recomiendo el libro de Laia San José Beltrán Quienes Fueron Realmente los Vikingos.

Lo que realmente somos

Si se asocia el odinismo a los vikingos es fundamentalmente porque en Escandinavia es donde más tiempo perduró la vieja religión europea (sólo los lituanos, que aguantaron hasta el siglo XIV, y los saami, hasta el siglo XVIII, resistieron más) y también donde la cristianización fue mucho más superficial y el folclore conserva mejor la tradición anterior. Así mismo, fue en Islandia donde por primera vez el Asatrú moderno fue reconocido por un Estado soberano, en 1973. La lengua nórdica es la lengua de las sagas y de las Eddas y en definitiva los países nórdicos son el último reducto de la vieja fe de los pueblos germanos, que hunde sus raíces en el tronco común europeo. Algo similar ocurre con los celtas e Irlanda, aunque hubo pueblos celtas desde el Danubio hasta la Península Ibérica, se tiende a asociar lo celta con Irlanda y con la lengua gaélica por motivos similares.

Pero debemos entender, para empezar, que existe una religión europea común desde hace 40.000 años. Los pueblos del sur de Europa recibieron la contaminación oriental más que los del norte, por eso la religión griega o romana tiene mucha más similitud con religiones del Próximo Oriente, a las que se fue pareciendo por su carácter estatal y por existir una casta sacerdotal. En el centro y norte de Europa, la contaminación fue menor. Por otro lado, el odinismo es una expresión de esa religión europea, la de los pueblos germanos como los sajones, los godos, los francos, los suevos, los vándalos, los jutos, los queruscos… que se expandieron por todo el continente. Si usamos los nombres nórdicos para referirnos a los dioses es por comodidad, pero no debemos perder de vista ese tronco ancestral común.

Veamos por ejemplo el nombre de Odín. El origen de la divinidad que honramos como el Padre de Todo es Woþanaz, dios protogermánico que representa la furia guerrera. El verbo germánico woudden significa “rabiar” o “encolerizarse”. De Woþanaz deriva Woþan y de ahí Wotan, que es el nombre que le dieron los germanos continentales a este dios. En Escandinavia evolucionó de Woþan a Woðan y de ahí a Oðan, Oðinn. Castellanizado, Odín. Usamos el nombre Odín por ser el referente más moderno, del mismo modo que un cristiano usa el nombre Dios y no el latino Deus o usa el nombre Cristo y no el griego Χριστός, Mesías y no Māšîaḥ en hebreo, etcétera.

¿Por qué eres odinista sino eres escandinavo?

En definitiva un español de hoy no tiene herencia vikinga, como tampoco la tiene un francés (salvo que sea normando) o un italiano. La recurrente pregunta que a veces nos hacen de ¿por qué eres odinista sino eres escandinavo? Es fruto del desconocimiento que se tiene sobre lo que es el odinismo. En lugar de hacernos los vikingos, lo que hay que hacer es analizar las cosas y tener en cuenta varias cosas para responder a esa pregunta.

En primer lugar que el Odinismo hunde sus raíces en la vieja religión europea y que las diferencias entre germanos y celtas, en muchas ocasiones eran simplemente lingüísticas o del nombre que griegos y romanos les dieron a estos pueblos. En segundo lugar, desde la protohistoria, tenemos presencia germánica en la Península Ibérica. Hubo tribus que emigraron desde más allá del Rin y se establecieron en Iberia, asimilando luego las costumbres celtas o ibéricas, por ejemplo los oretanos.

Por otro lado, nuestra herencia celta e ibérica pervivió en el campo frente a la Romanización, que era eminentemente urbana. Cuando cayó el Imperio, el campo volvió a ser el modo de vida más común, por lo que aunque latinizados y cristianizados, nuestros ancestros mantuvieron sus costumbres anteriores. La llegada de pueblos germánicos como suevos y vándalos y el asentamiento de estos en el ámbito rural fundamentalmente hizo que estos se fundieran con los celtíberos. Con el establecimiento de los visigodos, en las ciudades acabaría asentándose el cristianismo, pero en el campo se mantuvieron las viejas costumbres.

Esto quiere decir que los españoles de hoy tenemos una herencia germana que es visible en el folclore, en nombres como Carlos, Fernando, Alfonso, Gonzalo, Blanca, Matilde, Rodrigo… en los apellidos terminados en –ez o en –iz, típicos de Castilla, o en –es o –is, típicos en Cataluña, Portugal o Galicia, que son de origen visigodo y significan “hijo de”. Somos suevos, vándalos, visigodos, celtas, iberos, latinos… y por lo tanto nativos europeos. No tenemos que tener ningún tipo de complejo ni querer ser vikingos para ser odinistas porque sencillamente, en nuestra herencia, podemos encontrar esas raíces.


Vikingos posers

En todos lados cuecen habas, como se suele decir, y los odinistas no íbamos a ser menos. Hay gente que llega al odinismo después de un profundo proceso de reflexión, de búsqueda espiritual. Pero hay gente que llega por moda, porque le gusta la mitología o porque le gusta algún grupo de música con letras de vikingos y entonces va de vikingo por la vida. Por supuesto no profundiza más, sencillamente se queda con el estereotipo vikingo y con la idea preconcebida que la gente tiene de lo que es un vikingo. En ocasiones ese poserismo se limita a la forma de vestir o a brindar por Odín en un bar heavy cuando lleva un par de cervezas… pero en ocasiones se adentra en la religión.

Los grupos de viking metal, o los de folk metal cuya temática tiene que ver con la Era Vikinga, pueden ser una puerta de entrada para que una persona sienta por así decirlo la llamada del norte, es decir, sienta curiosidad y profundice más. Los caminos para llegar al odinismo pueden ser muy variados y normalmente los vikingos son lo más atractivo, la punta del iceberg que hace que algunos bucen hasta el fondo del asunto. Una persona puede llegar al odinismo porque le gusta la mitología nórdica, porque le gusta el viking metal, porque le gustan los videojuegos como el Age of Mythology o el Skyrim, porque descubre la serie Vikings, porque siente curiosidad por las runas, porque le gusta el arte… cualquiera de esas cosas puede ser la chispa que haga investigar más. Como en cualquier ámbito de la vida, habrá gente que profundice más y gente que se quede en la superficie, en ser los más vikingos de su pueblo hasta que se le pase la moda.

Esto pasa en todas las religiones, por lo que no debemos enervarnos por ello. Pondré el ejemplo de la religión cristiana, por ser muy conocido. Existen cristianos sinceros, que van los domingos a misa, cumplen los Diez Mandamientos, celebran las fiestas, ayunan en Cuaresma, hacen penitencia en Semana Santa… pero son una minoría. La mayoría han nacido en una cultura cristiana, hacen la primera comunión y no vuelven a ir a una iglesia salvo para bodas, bautizos y comuniones, viven más o menos de acuerdo a los valores cristianos e incluso llevan la medallita con la virgen de su pueblo que le regaló su abuela. Rezan cuando tienen un examen y en Semana Santa a lo mejor incluso son cofrades. Celebran las fiestas más importantes como la Navidad pero realmente saben poco sobre el cristianismo.

En nuestro campo ocurre lo mismo. Hay gente que se ve atraída por la cultura nórdica, celta… lo cual ya es un paso, porque es la llamada de sus raíces, lleva un Mjöllnir, un trisquel, o cualquier otro símbolo, le gusta la mitología, le gusta el folclore… y quizás celebre alguna fiesta importante pero no profundiza más en el plano espiritual. En muchas ocasiones hay gente que siente una llamada más profunda y que si da con las personas adecuadas comienza a investigar más y sigue un camino espiritual ancestral. Hay personas a las que sencillamente no les llama la atención o no sienten esa inquietud, pero estudian este tipo de cosas porque les gusta el tema. Otros, la mayoría, se quedaran en esa superficie de ser los más vikingos de su grupo de amigos y no profundizarán más.

Los que somos odinistas, los que tenemos nuestro camino claro después de años, debemos orientar a aquellos interesados que nos pidan ayuda, pero no debemos tratar de atraer a todo vikingo que veamos para que “el Odinismo crezca” (como suelen decir muchos). Esta actitud es una rémora del proselitismo cristiano, de querer evangelizar a todo el mundo, que debemos evitar a toda costa. Cada uno ha de ser libre para seguir su propio camino y quien esté interesado en nuestra senda espiritual, con independencia del camino que le haya llevado a llegar a ella, acabará profundizando en ella y solicitando ayuda si la necesita. Aquellos que se quieran quedar en la superficie, igualmente es su decisión y sería un tremendo error ir como testigos de Jehová a “convencerlos” de que sigan algo que el corazón no les pide seguir.


Religión Nativa Europea: El Odinismo

Escrito por renacimientogotico 29-08-2015 en Religión. Comentarios (0)

He comenzado exponiendo mi idea sobre lo que es Europa y lo que es España porque considero que el primer paso que debe dar una persona es tener clara su identidad, quién es y de dónde viene. Sólo de esta forma se puede tener paz interior y amor propio, teniendo claras las raíces para no perderse en medio de un mundo global que intenta difuminar nuestra cultura y nuestra identidad. El siguiente paso es el espiritual, puesto que nuestra forma de ver el mundo, nuestra moral y nuestro pensamiento en general dependerán de nuestra espiritualidad y del sentido trascendente que le demos a la vida. Incluso el más materialista de los ateos tiene, consciente o inconscientemente, alguna forma de espiritualidad. Por ello, en esta entrada voy a explicar brevemente en qué consiste la fe que profeso, el Odinismo.

Consideraciones Generales

Hoy en día tenemos demasiado interiorizada una idea de religión y de la Divinidad que encaja en la visión de las religiones mayoritarias como el cristianismo, el islam o el budismo. Estas religiones son universalistas y están enfocadas para toda la Humanidad. Sin embargo debemos entender que antes de que las religiones universalistas se propagaran, cada pueblo tenía su propia fe, adecuada a su visión del mundo y a su propia tradición. Las religiones étnicas no aspiran a que toda la Humanidad las profese, al contrario, son un sistema de creencias adecuado para el pueblo que lo ha construido y no encajan en la idiosincrasia y la mentalidad de los demás pueblos.

En este sentido, el Pueblo Europeo, desde tiempos prehistóricos, desarrolló su propia religión nativa, la cual es comparable a las creencias de los nativos americanos, de los pueblos africanos o al sintoísmo japonés. El Odinismo es una expresión de esa espiritualidad nativa, concretamente es la senda espiritual de los pueblos germánicos, que se expandieron por toda Europa y cuyo último vestigio se da en la Era Vikinga. Es por esto que se suelen emplear los nombres nórdicos para referirse a los Poderes Sagrados, pero lo cierto es que es un conjunto de creencias que fue profesado por todos los pueblos germanos y que hunde sus raíces en la religión nativa europea.


Animismo

El rasgo fundamental que define al Odinismo es su base animista. El animismo es la creencia de que todo lo que existe está vivo, posee un alma. La tierra, los ríos, los mares, el viento, la lluvia, los animales, las plantas… y por supuesto, también los seres humanos. Al morir en el plano físico, el espíritu de nuestros antepasados sigue acompañándonos, ligados a nuestra estirpe de sangre y a la tierra. Esta es la base de las creencias nativas de casi todos los pueblos, de ahí nuestra conexión con los ancestros y con la naturaleza. Somos parte de la naturaleza, somos un animal más, y debemos mantener el equilibrio natural para vivir. Así mismo, somos parte de nuestros antepasados y seremos parte de nuestros descendientes, en una larga cadena que nos conecta con nuestro Pueblo. La creencia de que los espíritus guardianes de nuestros ancestros siguen a nuestro lado fue estudiada en los pueblos nativos americanos y se le conoce como totemismo, pues estos pueblos se refieren con la palabra tótem a ese espíritu guardián. En nuestra tradición, ese espíritu protector, que puede adoptar la forma de un animal, recibe el nombre de fylgja.

Multiverso

  Nuestro Universo, del cual sólo conocemos una mínima parte, es el plano de la realidad en el que nos movemos. Es el que podemos percibir con los sentidos, pero nuestros sentidos están limitados a las tres dimensiones en las que vivimos. Cada vez cobra más fuerza la hipótesis de que nuestro Universo no es el único que existe, sino que habría diferentes planos de la realidad, diferentes universos, conectados en un gran Multiverso. La creación de nuestro Universo, el Big Bang, podría ser el resultado del choque de dos de estos universos paralelos. Lo que la moderna ciencia está empezando a vislumbrar, ya lo intuían nuestros antepasados hace miles de años. El mito del Yggdrasil y de los Nueve Mundos nos habla de esto.


Existen determinadas personas capaces de tener una segunda visión que les permite acceder a otros planos en un estado alterado de conciencia que se conoce como trance. Esta segunda visión, en nuestra tradición, se llama Seiðr. La antropología estudió este fenómeno en las creencias nativas americanas y le dio el nombre de chamanismo, puesto que en las lenguas indias se llama chamán a la persona capaz de entrar en un estado de trance y acceder a otros planos de la realidad. En nuestra tradición, la persona (generalmente una mujer) que tiene esta segunda visión recibe el nombre de seiðkona.

Como es arriba, es abajo

  El Odinismo, como casi todas las religiones, se basa en el principio de que una alteración en el Macrocosmos provoca una alteración en el Microcosmos y viceversa. Dicho de otra manera, que todo lo que sucede a gran escala tiene un efecto a pequeña escala y viceversa. Esto lo podemos notar cuando los cambios de temperatura afectan a nuestro estado de ánimo. Desde la estrella más lejana hasta el ser microscópico más cercano, todo está formado por los mismos átomos y en cierta forma, está conectado entre sí pues hace millones de años, toda la materia del Universo estuvo unida. Al igual que el Multiverso es como un árbol en el que todo está interconectado, nosotros mismos también lo somos y podemos potenciar y proyectar hacia fuera un aspecto u otro de nosotros mismos. En el futuro explicaré esto con más detalle, pero baste por ahora saber que cualquier acto que hagamos a una pequeña escala tendrá efecto a gran escala y que cualquier cosa que suceda a gran escala, nos afectará a pequeña escala.

En este principio se basan los rituales. Un ritual es un acto simbólico que llevamos a cabo en el plano natural para sincronizarnos con el cosmos (por ejemplo los ritos estacionales o los ritos de paso, que nos sincronizan con los ciclos naturales de la Tierra y con nuestro propio ciclo biológico como seres vivos). La persona que lleva a cabo el ritual, el sacerdote, recibe el nombre de Goði. Si lo que pretendemos es manipular o producir una alteración en el cosmos de forma sobrenatural, lo que estamos haciendo es un acto mágico, un hechizo. Pero de la magia en el Odinismo ya hablaré más detenidamente en otra ocasión.

Politeísmo

Uno de los rasgos fundamentales del Odinismo es la creencia en muchos dioses. En una futura entrada explicaré cómo concebimos la Divinidad y cómo entiendo yo a los dioses y otros Poderes Sagrados. Por ahora, simplemente quiero referir que en nuestra cosmovisión existen dos tipos de dioses: los Vanir, relacionados con la naturaleza y los ciclos de la Tierra; y los Æsir, que representan conceptos abstractos y fenómenos atmosféricos.

Ética y Moral

Una vez explicadas, a grandes rasgos, las creencias odinistas, el lector puede hacerse la pregunta de cómo afecta todo esto a la vida cotidiana, a la manera de actuar y de comportarse de un odinista. Cada uno vive su espiritualidad a su manera, pero hay ciertos puntos que están consensuados por todos los odinistas, los cuales son:

·  La vida es buena y debe vivirse con valor y alegría.

·  Las personas podemos comunicarnos directamente con los Dioses y la relación con ellos es de hermandad, no de sometimiento.

·  Cada individuo es responsable de sus actos, los cuales tienen consecuencias. Lo que hacemos, regresa a nosotros.

·  Culto y simpatía por la naturaleza, de la que formamos parte.

·  El hombre no necesita salvación, sino libertad para afrontar su destino con coraje y honor.

·  Los seres humanos están conectados con sus ancestros y a su vez seremos parte de nuestros descendientes.

Mediante los mitos, las sagas y las viejas leyendas de nuestro pueblo que nos llegan a través del folclore, nuestros antepasados nos transmiten valores y enseñanzas que aspiramos a tener en nuestra vida diaria. El Odinismo tiene como referencia las Eddas, no como un texto sagrado (como podía ser la Biblia o el Corán) sino como una fuente que nos transmite, junto con otras, la tradición de nuestros antepasados. Uno de los libros que componen las Eddas es el Hávamál, o Discurso del Altísimo, atribuido a Odín, el Padre de Todo. En el Hávamál se dan una serie de consejos para la vida cotidiana, que no debemos entenderlos como mandamientos que si no se cumplen uno va a recibir un castigo, sino como un referente moral. Inspirados en el Hávamál, el Odinic Rite (una organización odinista británica) establecieron las Nueve Nobles Virtudes en los años 70, las cuales son aceptadas por la gran mayoría de odinistas como un referente moral. Estas Nueve Nobles Virtudes son: Coraje, Sinceridad, Honor, Fidelidad, Disciplina, Hospitalidad, Autocontrol/Autoconfianza, Laboriosidad y Perseverancia.

Para saber más

En esta entrada he pretendido dar una visión general del Odinismo, pero si el lector está interesado en profundizar más, recomiendo que visite:

https://asatrufolkassembly.wordpress.com/

http://www.runestone.org/

http://asatru.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81satr%C3%BA

Así mismo, recomiendo acudir a las fuentes históricas, tales como las Eddas de Snorri Sturluson o la Germania de Tácito. Para saber más sobre la mitología nórdica recomiendo Mitología Nórdica de Heinrich Niedner y para iniciarse en el Odinismo, recomiendo Asatrú. La llamada de los Dioses del Norte de David Wolfheart, Goði del kindred Alfrothul de Barcelona y Folkbuilder de la Asatrú Folk Assembly (AFA) en el sur de Europa.


Cambios en el Blog

Escrito por renacimientogotico 03-08-2015 en Religión. Comentarios (0)

Después de mucho meditarlo he decidido que voy a darle otra perspectiva a Renacimiento Gótico. Voy a intentar escribir entradas más breves y concisas, puesto que en la mayoría de las ocasiones me cuesta centrarme y acabo dispersándome cuando escribo. Es la primera vez que llevo un blog y, como en todo en la vida, nadie nace sabiendo, pero es de sabios rectificar. Creo que si quiero llegar a la gente debo sintetizar más y centrarme en cosas más concretas y que las entradas demasiado largas son contraproducentes, siento más conveniente, en caso de que el tema a tratar sea muy extenso, dividirlo en partes y publicar varias entradas sobre el mismo.

  Por ese motivo he decidido borrar las entradas anteriores y comenzar de nuevo desde esta nueva perspectiva. Todas las entradas que había escrito las tengo guardadas, por lo que si alguien está interesado en rescatar alguna puede pedírmela, amén de que es posible que yo rescate cosas o resuma cosas de las que ya he hablado, pero trataré de presentarlas de forma más clara y menos extensa. Dicho esto, puesto que se parte de cero, me parece conveniente explicar qué se va a encontrar el lector en el blog, o por qué decidí crearlo.

  Parto de la base de que Europa y el mundo en general están en decadencia, que la actual crisis no es una crisis económica o política, sino una crisis a todos los niveles. Nuestra sociedad moderna funciona con una lógica liberal, con un pensamiento marxista y conserva una fachada cristiana exterior. La gente es incapaz de pensar fuera de la división política de izquierda y derecha, del pensamiento estatista, de la idea de civilización, del universalismo y del monoteísmo religioso. Muchos tratan de contribuir a cambiar las cosas, con mayor o menor fortuna, actuando en un campo o en otro. Yo me he dado cuenta de que la transformación que necesita la sociedad es muy profunda, tanto que es imposible llevarla a cabo en una generación o en dos, pues lo primero que hay que hacer es cambiar la forma de pensar de los últimos 5.000 años.

  Esto puede parecer revolucionario, pero lo cierto es que es restaurar la mentalidad, espiritualidad y valores que teníamos los europeos hace miles de años. Es un renacimiento, más que una revolución. Mi idea de escribir un blog viene de la necesidad de aportar mi granito de arena en aspecto que puedo que es el cultural. En este blog se hablará de espiritualidad, de historia, de filosofía, de política… por lo que antes de nada es conveniente presentarme y decir al lector qué visión de todo esto tengo yo.

  Yo tengo una visión folkish de la vida, rechazo totalmente el universalismo pues entiendo que la Humanidad es diversa, que cada pueblo y cada etnia tiene su propia cultura, su propia lengua, su propia cosmovisión de las cosas, su propia espiritualidad… y tratar de crear una idea universal (hoy diríamos global) es algo totalitario y tremendamente destructivo. Por encima de las divisiones regionales o de los artificiales Estados-nación, lo cierto es que desde los Urales hasta la Península Ibérica, desde Escandinavia hasta el Mediterráneo, existe un tronco común, una cultura similar, un Pueblo Europeo, del que me siento parte. Por este motivo, reconociendo que cada pueblo ha de tener sus valores y su forma de ver la vida y que todas son respetables y válidas para ese pueblo, que no existe una verdad universal, me inspiro en los valores tradicionales europeos. Este conjunto ancestral de valores es nuestra tradición, que se remonta a más de 40.000 años.

  Así mismo, rechazo la idea de dominación, pues la considero antinatural. En la naturaleza unos animales cazan a otros, pero existe un equilibrio natural. Que una especie domine sobre otras, un sexo sobre el otro, un grupo social sobre el resto de la población o una nación sobre otras naciones, es algo aberrante y antinatural. Nadie puede defender la esclavitud ni la dominación si es honesto. Entiendo que el Estado nace para legitimar estas situaciones de dominación, por lo que es antinatural y el orden natural es la anarquía. La misma idea de civilización es creada por el Estado, para dar una imagen de superioridad frente a las culturas “inferiores”, que son merecedoras de ser conquistadas y “civilizadas”. Sin embargo, civilizarse es, en términos humanos, lo mismo que domesticarse para los demás animales, por lo que lo natural, lo sano, es el salvajismo, no la civilización.

Cuando un grupo quiere dominar al resto de la población, crea el Estado para legitimarse. Del mismo modo, cuando un Estado quiere dominar a otras naciones, crea el Imperio. Rechazo totalmente la idea de Imperio y el universalismo que implica, frente a lo cual defiendo el tribalismo. Toda tribu nace en un momento dado por la escisión de una tribu mayor o por la unión de tribus menores. Si en el pasado había celtas, germanos, latinos, eslavos… o vacceos, arévacos, carpetanos, galaicos, godos, suevos, vándalos, francos, sajones… hoy hay españoles, franceses, italianos, griegos… o tribus urbanas dentro de una misma ciudad en medio del mar global en el que vivimos. Lo importante es que el tribalismo está en la naturaleza del ser humano y seguimos siendo tribalistas. Por supuesto las tribus pueden y deben unirse unas con otras para ser más fuertes, pero frente al imperialismo que es la dominación de una sobre las demás, está el federalismo, que es la unión voluntaria y desde abajo.

Dentro de mi visión folkish y el rechazo del universalismo, la idea de una religión universal para toda la Humanidad me parece imposible a la vez que tremendamente totalitaria. Que exista un solo dios, que exista una sola verdad y un solo camino para todos los pueblos de la Tierra es, además de una idea prepotente, totalmente ridículo. Sería como decir que el inglés, por ser la lengua más hablada es la lengua verdadera y que las demás lenguas humanas son falsas. Frente al monoteísmo y el concepto universalista de la religión, está la religión nativa de cada pueblo. En mi caso, soy odinista, pues el odinismo es una de las expresiones de la religión nativa europea, concretamente la fe de los pueblos germanos, que se extendieron por toda Europa. Este blog se llama Renacimiento Gótico pues son los godos los que establecieron en la Península Ibérica el germen de lo que hoy llamamos españoles, recogiendo la herencia latina, celta e ibérica anterior (cuando hablo de españoles no me refiero a ciudadanos del Reino de España, sino a cualquier hispano, cualquier nativo de la Península Ibérica).

Vivimos en un mundo tremendamente materialista, sobre todo en los últimos dos siglos en los que la sociedad europea ha ido desarraigándose cada vez más de su parte espiritual. Yo considero que es necesario tener un sentido elevado de la existencia, que aquello que ocurre y que percibimos transciende a la realidad material y que la espiritualidad es algo esencial del ser humano, sea del tipo que sea o la entienda cada uno de la manera que la quiera entender. Rechazo el materialismo y reducir la existencia humana sólo a la parte física por muchos motivos, pero no me extenderé en eso ahora.

Desde el final de la II Guerra Mundial y sobre todo desde el final de la Guerra Fría ha habido una tendencia a la homogeneidad y la desaparición de las culturas propias en pos de una cultura global. Ya sea por el marxismo cultural de la izquierda, ya sea por la americanización de la derecha, se tiende a que todo el mundo hable la misma lengua, vista igual coma la misma comida, tenga las mismas costumbres… y que piense de la misma manera. Frente al pensamiento único, frente a la cultura única, yo defiendo la cultura europea y las culturas locales de todas las etnias que forman Europa. Pese a que vivimos en una sociedad de masas, se nos inculca que debemos ser individualistas, que sólo miremos por nosotros. Ese egoísmo propio del sistema liberal es el causante de gran parte de los problemas que tiene el mundo, pero es la base del sistema capitalista. Yo, por el contrario, creo que los animales que se ayudan unos a otros tienen más posibilidades de sobrevivir que los que hacen la guerra por su cuenta, por lo que defiendo el mutualismo, el apoyo mutuo frente al individualismo.

Este es, de forma resumida, mi pensamiento. Las palabras en negrita dan una pista al lector de lo que puede encontrar aquí. En el aspecto político, mi concepción es que el hombre es un animal social por naturaleza y debe organizarse políticamente, pero rechazo este artificial concepto de democracia, los partidos políticos y el circo parlamentario que tenemos en Occidente. Frente al Estado, sea del tipo que sea, la Comunidad. Esta es la tradición europea, la comunidad política es la polis griega, la civitas romana, la organización tribal celta y germana, etcétera.

Bien, espero que esta nueva perspectiva y forma de llevar el blog sirva para mejorarlo. Un saludo a todos y nos vemos en la próxima entrada.